El Gres del Pato y la Cruz, cerámica utilitaria refractaria de alta temperatura, ∆10 cono diez. Hecho a mano usando arcillas y rocas de los Andes Colombianos.

Lea sobre nuestro proceso

El Gres del Pato y la Cruz

“De todas las artes de la humanidad, la cerámica es la que está más íntimamente relacionada con la tierra, el agua, el aire y el fuego – esos elementos que los ancestros consideraban los esenciales de nuestro mundo”

Daniel Rhodes
Alfred, New York, 1968

El Taller

El Gres del Pato y la Cruz es el resultado de la fusión de la tierra, las raíces locales y el diseño. Queremos con nuestra propuesta cerámica, poner en evidencia a través de procesos ancestrales de producción manual artesanal, el potencial de nuestra tierra y canalizar la esencia de sus rocas como forma de expresión.  Santander es un territorio con un alto potencial de materiales para la producción cerámica, piezas que una vez listas y gracias al fuego se convierten en objetos de alta calidad.

El Gres del Pato y la Cruz persigue caracterizar y dar uso al potencial (ya comprobado) de minerales útiles para la producción de cerámica esmaltada en el departamento; su objetivo consiste entonces en hablar el lenguaje de las rocas y expresar sus características, inspirándose para ello en los procesos de refinamiento y manejo de minerales de la milenaria técnica japonesa.

Es por ello que esta historia no podría tomar forma sin el protagonismo del Maestro Hiroshige Kato, mi mentor y amigo, perteneciente a la duodécima generación a cargo de su compañía Kitagama Kasen, cuyo horno data de 1656, cuando el Maestro de cerámica Hikokuro, comenzó su taller con otras tres familias bajo la protección de los Tokugawa, clase militar en el poder que impulsó la producción de piezas cerámicas para la ceremonia del té usadas en el castillo de Nagoya. De las tres familias sólo esta sigue trabajando la arcilla. Su familia cuenta con 12 generaciones de experiencia en el arte de la cerámica.

El Maestro Hiroshige, en la complejidad de su agenda, pudo visitar Colombia y dar aval y respaldo a este horno que hoy conocemos como el Gres del pato y la Cruz.

El Producto

Nuestro proceso respeta la tradición, pues todas las piezas son concebidas de manera artesanal, desde como se extrae el material de las minas, y su refinamiento, hasta el momento en el que el torno y las manos se encargan de darles forma. Nos enorgullece decir que no usamos moldes de ningún tipo, ya que estos privarían al producto de la esencia del artesano. Esta perspectiva estética asegura que cada pieza sea única, dándole un carácter más natural al resultado.

Las piezas que nacen en el horno del Pato y la Cruz llevan consigo los materiales más resistentes de la región de Santander. Alta temperatura (Cono 10 / 1300 C) transforman estos minerales y le dan alta dureza a nuestras obras, brindando la posibilidad de usarlas en horno a gas, horno eléctrico, microondas, lavadora de platos y temperaturas bajo cero.

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